Nivel 1 Nuevo Musulmane
Level 1 Lección 17 Creer en las Escrituras
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Creer en las Escrituras
Descripción: El Islam reconoce el Corán como la "única" Escritura revelada que se ha mantenido en su forma original; a pesar de esto, no descarta la creencia en las Escrituras anteriores. Esta lección examina por qué Dios reveló Su mensaje en forma de Escrituras, y da una breve descripción de dos de ellas: la Biblia y el Corán.
Por Imam Kamil Mufti
Objetivos
· Comprender el propósito de la revelación de las Escrituras.
· Aprender lo que implica "creer en las Escrituras".
· Distinguir entre dos asuntos: la Torá, el Evangelio y los Salmos originales, y la Biblia actual.
· Apreciar que el Corán es, en efecto, distinto de otras escrituras en muchos aspectos.
Creer en las Escrituras es el tercer artículo de la fe islámica.
Primero, veamos por qué fueron reveladas.
(1) La Escritura revelada a un Profeta es un punto de referencia para aprender la religión y las obligaciones hacia Allah y hacia las demás personas. Allah guía a los seres humanos revelando Escrituras Divinas a través de las cuales comprenden el propósito de su creación.
(2) Al referirse a ellas, las disputas religiosas y las diferencias entre sus seguidores podrían resolverse.
(3) Las escrituras sirven para mantener la religión a salvo de la corrupción y del deterioro, por lo menos durante algún tiempo después de la muerte de un Profeta. Sin embargo, el Corán revelado a nuestro Profeta Muhammad se mantiene a salvo de la corrupción hasta el final de los tiempos. Allah, Glorificado sea, dice:
"Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio" (Corán 15:9).
(4) Para que el argumento concluyente de Allah, traído por los mensajeros para los seres humanos permanezca después de su muerte.
“A los Mensajeros los envié como anunciadores de albricias y como amonestadores, para que [la humanidad] no tuviera argumento alguno ante Dios [por haber rechazado el mensaje]. Dios es Poderoso, Sabio” (Corán 4:165).
Nadie puede alegar que los profetas y sus mensajes no existen mientras las Escrituras estén presentes.
Creer en las Escrituras implica:
(i) Creer que Allah realmente las reveló.
(ii) Creer en los nombres de ciertas Escrituras.
(iii) Creer que ellas contienen la verdad. En cuanto a las Escrituras previas al Corán, creemos que realmente fueron reveladas a los profetas, pero en la actualidad ya no existen esas Escrituras en su forma original ya que fueron tergiversadas.
(iv) Creer que el Corán es un testigo de ellas y las confirma. La verdad sigue siendo una y la misma, y en consecuencia el Corán confirma la verdad contenida en ellas. En cuanto a las leyes, el Corán ha abrogado las Escrituras anteriores.
Primero, un musulmán cree firmemente que las Escrituras Divinas fueron reveladas por Allah a Sus mensajeros para guiar a la humanidad. Los musulmanes creen que el Corán no es la única Palabra de Allah, sino que Allah también habló a los profetas anteriores al Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él).
“…Y sabe que Dios habló con Moisés directamente” (Corán 4:164).
Allah describe a los verdaderos creyentes como los que:
“… creen en lo que te ha sido revelado [¡oh Muhammad!] y en lo que fue revelado [originalmente a los profetas anteriores]...” (Corán 2:4).
El mensaje más importante y central de todas las Escrituras ha sido adorar únicamente a Allah:
“No envié en el pasado a ningún Mensajero, excepto que recibiera la misma revelación que tú: 'Nada ni nadie merece ser adorado excepto Yo, ¡Adórenme solo a Mí!'” (Corán 21:25).
Segundo, creemos en las escrituras mencionadas en el Corán:
(i) El Corán en sí mismo, revelado al Profeta Muhammad.
(ii) La Torá (Taurah en árabe) revelada al Profeta Moisés (distinto del Antiguo Testamento que se lee hoy en día).
(iii) El Evangelio (Inyíl en árabe) revelado al Profeta Jesús (distinto del Nuevo Testamento que se lee en las iglesias hoy en día).
(iv) Los Salmos (Zabur en árabe) de David.
(v) Las Escrituras (Suhuf en árabe) de Moisés y Abraham.
Tenemos la creencia general de que hubo otras Escrituras reveladas por Allah cuyos nombres y detalles no conocemos. Por lo tanto, no podemos afirmar definitivamente que escrituras de otras religiones anteriores a Muhammad, aparte de las mencionadas, hayan sido reveladas por Allah.
Tercero, los musulmanes creen en todo lo que sea verdadero y no haya sido alterado o corrompido en las Escrituras anteriores. Este punto se explicará más adelante para que quede claro y no haya confusión alguna.
Cuarto, creer que Allah reveló el Corán como un testigo sobre las Escrituras anteriores y para confirmarlas, como dice Allah:
“[Y a ti, ¡oh Muhammad!] Te he revelado el Libro que contiene la verdad definitiva [el Corán], que corrobora los Libros revelados anteriormente y es juez de lo que es verdadero en ellos” (Corán 5:48).
Lo que significa que el Corán confirma lo que es verdadero en las Escrituras anteriores y rechaza cualquier alteración y cambios que sean obra de los humanos, y que las leyes presentadas por el Corán prevalecen y abrogan cualquier ley presentada por las religiones anteriores.
Las Escrituras originales y la Biblia
Debemos distinguir entre dos asuntos: la Torá, el Evangelio y los Salmos originales, y la Biblia actual. Creemos que las escrituras en su forma original fueron revelación de Allah; pero la Biblia actual no contiene la Escritura exacta original.
Ninguna Escritura existe hoy en el idioma original en que fue revelada, excepto el Corán. La Biblia no fue revelada en español. Los diferentes libros de la Biblia actual son traducciones de traducciones y existen distintas versiones. Estas traducciones múltiples fueron hechas por personas cuyo conocimiento u honestidad se desconocen. Como resultado, ¡algunas Biblias son más grandes que otras y tienen contradicciones e inconsistencias internas! No existen originales. Por otro lado, el Corán es la única Escritura que existe hoy en día en su idioma original y es coherente internamente, sin contradicción alguna. Actualmente es idéntico a como se reveló hace 1.400 años, transmitido a través de una sólida tradición de memorización y escritura. Pocos seres humanos han memorizado toda la Biblia, ni siquiera algún papa; mientras que el Corán completo ha sido memorizado por casi todos los eruditos islámicos y por cientos de miles de musulmanes comunes y corrientes, generación tras generación. ¡Eso sí que es preservación!
Las Escrituras previas consisten esencialmente de:
(i) Historias de la creación del hombre y de las naciones anteriores, profecías de lo que vendría como signos antes del Día del Juicio y sobre nuevos profetas, y otras noticias.
Las historias, profecías y noticias en la Biblia que se leen en las iglesias y sinagogas actuales, son parcialmente verdaderas y parcialmente falsas. Estos libros contienen algunos fragmentos traducidos de las escrituras originales reveladas por Allah, parábolas de algunos profetas mezcladas con explicaciones de eruditos, errores de los escribas e inserciones y eliminaciones totalmente maliciosas. El Corán, la escritura final y confiable, nos ayuda a separar los hechos de la ficción. Es el criterio para diferenciar la verdad de la falsedad en ellas. Por ejemplo, la Biblia aún contiene ciertos párrafos donde claramente se expone la Unicidad de Allah[1]. También, ciertas profecías en cuanto al Profeta Muhammad se encuentran igualmente en la Biblia[2]. Aun así, hay párrafos, incluso libros enteros reconocidos casi en su totalidad por ser falsificaciones y obra de los hombres[3].
(ii) Leyes y reglamentos, lo permitido y lo prohibido, como la Ley de Moisés.
Si asumiéramos que la ley, es decir "lo lícito y lo prohibido", contenida en los libros no sufrió corrupción, aun así el Corán abroga esos reglamentos, cancelando la antigua ley que era adecuada para su tiempo y que ya no es aplicable en la actualidad. Por ejemplo, muchas leyes antiguas relacionadas con la dieta, la oración ritual, el ayuno, la herencia, el matrimonio y el divorcio han sido abrogadas por la Ley islámica, mientras que otras siguen siendo iguales.
El Corán
El Corán difiere de las otras Escrituras en los siguientes aspectos:
(1) El Corán es milagroso e inimitable. Nada similar puede ser reproducido por los seres humanos.
(2) Después del Corán no hay más Escrituras que sean revelación de Allah. Así como el Profeta Muhammad es el último Profeta, el Corán es la última Escritura.
(3) Allah se ha encargado de proteger el Corán de cualquier alteración, de salvaguardarlo de la corrupción y de preservarlo de la distorsión. Las escrituras anteriores sufrieron alteraciones y distorsiones y no permanecen en su forma originalmente revelada.
(4) El Corán, por un lado, confirma las Escrituras anteriores y, por otra, es un fiel testigo sobre ellas.
(5) El Corán las abroga, lo que significa que cancela muchos reglamentos de las Escrituras anteriores y los hace inaplicables. Por lo tanto, la suma de las leyes de las Escrituras anteriores ya no es aplicable, ya que los reglamentos anteriores han sido abrogados o confirmados por lo que ha llegado con el Corán.
Notas de pie:
[1] Por ejemplo, la declaración de Moisés: “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor” (Deuteronomio 6:4); y el anuncio de Jesús: "...El más importante es: 'Oye, Israel. El Señor nuestro Dios, el Señor es uno'" (Marcos 12:29).
[2] Se refiere a Deuteronomio 18:18; Deuteronomio 33:1-2; Isaías 28:11; Isaías 42:1-13; Habacuc 3:3; Juan 16:13; Juan 1:19-21; Mateo 21:42, 43 y otros.
[3] En este caso, por favor referirse a los libros apócrifos.
Level 1 Lección 16 Creer en los profetas
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Creer en los profetas
Descripción: Allah transmitió Su mensaje a la humanidad a través de profetas y mensajeros. ¿Cuál era la naturaleza de estos mensajeros y del mensaje que trajeron? ¿Fueron humanos con atributos divinos? Esta lección arroja luz sobre las respuestas a estas preguntas.
PorImam Kamil Mufti
Objetivos
· Aprender y comprender la necesidad y el propósito de los mensajeros enviados a la humanidad.
· Aprender lo que implica creer en los mensajeros.
· Familiarizarse con la naturaleza de los mensajeros y con el mensaje que trajeron.
Términos árabes
· Tawhid: La Unidad y Unicidad de Allah con respecto a Su Señorío, Sus nombres y atributos, y Su derecho a ser adorado.
· Sunnah: La palabra Sunnah tiene varios significados según el área de estudio; sin embargo, el significado que generalmente se le atribuye es: palabras, acciones y aprobaciones del Profeta.
Creer en los mensajeros es un artículo requerido por la fe islámica.
“El Mensajero [Muhammad] y sus seguidores creen en lo que le fue revelado por su Señor [al Mensajero]. Todos creen en Dios, en Sus ángeles, en Sus libros y en Sus mensajeros [diciendo]: "No hacemos diferencia entre ninguno de Sus mensajeros’” (Corán 2:285).
Allah transmite Su mensaje a la humanidad a través de mensajeros. Ellos forman un vínculo entre los seres humanos y el Cielo, en el sentido de que Allah los ha escogido para entregar Su mensaje a la humanidad. Los mensajes divinos fueron transmitidos a los seres humanos a través de los mensajeros, este es el sistema de comunicación entre el Creador y Su creación. Allah no envía ángeles para cada individuo en particular ni "abre los cielos" de modo que la gente pueda subir para recibir el mensaje. Su forma de comunicación es a través de mensajeros humanos, quienes reciben el mensaje a través de ángeles; Allah solo envió hombres como profetas y mensajeros, no hubo ángeles enviados con un mensaje para la humanidad. Él, Exaltado sea, dice:
"Ellos dicen: '¿Por qué no hizo descender un ángel junto a él?'. Pero si hubiese enviado un ángel el asunto habría quedado decidido, y no se les habría dado ningún plazo de espera [para creer]. Y si hubiera enviado a un ángel [en lugar de un hombre], le habría dado apariencia humana y estarían en una confusión similar a la que tienen contigo" (Corán 6:8-9).
¿Qué implica la creencia en los mensajeros?
La fe en los mensajeros es creer firmemente que Allah escogió a hombres moralmente rectos para portar Su mensaje y transmitirlo a la humanidad. Benditos fueron aquellos que los siguieron; desdichados fueron quienes se negaron a obedecer. Ellos entregaron fielmente el mensaje, sin ocultarlo, alterarlo o corromperlo. Rechazar a un Mensajero es rechazar a Quien lo envió; desobedecer a un Mensajero es desobedecer a Aquel que ordenó obedecerlo.
No creer en un Mensajero es como no creer en ninguno de los mensajeros. En el siguiente verso, Allah, Glorificado sea, dice que la gente de Noé no creía en ninguno de los mensajeros, a pesar de que solo se les ordenó seguir a Noé:
"El pueblo de Noé desmintió a los mensajeros" (Corán 26:105).
Más específicamente, creer en los mensajeros significa:
(1) Creer que Allah envió a cada nación un Profeta de entre su gente, para invitarlos a adorar a Allah exclusivamente y para descartar los falsos dioses.
“Y pregunta [a los pueblos que] les envié Mensajeros antes de ti: ‘¿Acaso les autoricé que adorasen a otro fuera del Misericordioso?’” (Corán 43:45).
Ellos no añadieron ni omitieron nada al Mensaje Divino.
“Pero los Mensajeros solo tienen la obligación de transmitir el Mensaje con claridad [y Dios será Quien los juzgará]” (Corán 16:35).
(2) Creer en aquellos que han sido específicamente nombrados, como Muhammad, Abraham, Moisés, Jesús y Noé (que la paz sea con todos ellos). Y mantenemos una creencia general en todos los que no fueron mencionados por nombre, puesto que Allah dice:
“Envié otros mensajeros antes de ti, de algunos de ellos te he relatado su historia, y de otros no te relaté su historia” (Corán 40:78).
Creemos que el Mensajero final fue nuestro Profeta Muhammad y no hay profeta ni mensajero después de él, como lo ha dicho Allah en el Corán:
“Muhammad no es el padre de ninguno de sus hombres, sino que es el Mensajero de Dios y el sello de los Profetas. Dios lo sabe todo” (Corán 33:40).
El Profeta afirmó categóricamente:
“No habrá Profeta alguno después de mí” (Sahih Al Bujari, Sahih Muslim).
Los profetas anteriores fueron enviados con leyes y mandamientos específicos para las personas de su tiempo. Sin embargo, el Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) fue enviado con un mensaje aplicable para todos las épocas, personas y lugares; por lo tanto, no hay necesidad de que vengan más profetas. Otra razón importante es que a algunas naciones se les envió más de un Profeta debido a los cambios que introdujeron en la religión. Como Dios ha prometido que las enseñanzas del Profeta Muhammad nunca sufrirán cambio alguno y siempre se conservarán en el idioma original en sus fuentes principales ―el Corán y la Sunnah―, no hay necesidad de otro Profeta. En los casos de profetas anteriores, las Escrituras se perdieron o su mensaje se corrompió hasta el punto de que la verdad difícilmente podía distinguirse de la falsedad. El mensaje del Profeta Muhammad es claro y estará preservado hasta el final de los tiempos.
(3) Creer en los reportes confiables que se han narrados de los mensajeros. Por ejemplo, las enseñanzas del Profeta Muhammad ―la Sunnah― están preservadas en los libros de Hadiz.
(4) Seguir las leyes del Mensajero que nos ha sido enviado, el último, el Profeta Muhammad, quien fue enviado para toda la humanidad. Allah dice:
“Pero no, [juro] por tu Señor que no creerán [realmente] a menos que te acepten como juez de sus disputas, y no se resistan a aceptar tu decisión y se sometan completamente” (Corán 4:65).
El propósito
¿Cuál es el propósito de enviar mensajeros?
(1) Llevar a la gente de la adoración a otros seres creados a la adoración del Creador, de la servidumbre hacia la creación a la libertad de adorar a Su Señor.
(2) Esclarecer a la gente el propósito de su creación: adorar y servir a Allah, su Creador. No hay otro modo definitivo de encontrar el verdadero propósito de la creación.
(3) Establecer pruebas contra la humanidad mediante el envío de mensajeros, para que la gente no tenga excusas cuando sean interrogados en el Día del Juicio. No podrán decir que no sabían lo que debían hacer en esta vida.
(4) Desvelar algo del "mundo de lo oculto" que está más allá de los sentidos y del universo físico, como el conocimiento de Allah, la existencia de los ángeles, la realidad del Día del Juicio.
(5) Proveer a los seres humanos de ejemplos prácticos para llevar vidas moralmente correctas, virtuosas, con un propósito determinado, libres de dudas y confusión.
(6) Purificar el alma de materialismo, el pecado y la negligencia.
El Mensaje
El mensaje más importante de todos los profetas y mensajeros para sus respectivos pueblos fue adorar a Allah única y exclusivamente y a nadie más, sometiéndose a la voluntad de Allah. Todos ellos ―Noé, Abraham, Isaac, Ismael, Moisés, Aarón, David, Salomón, Jesús, Muhammad, y aquellos que no conocemos― invitaron a la gente a adorar a Allah y rechazar los falsos dioses.
Moisés declaró:
"Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor" (Deuteronomio 6:4).
Esto fue repetido 1.500 años después por Jesús cuando dijo:
"El más importante de los mandamientos es: 'Oye, Israel. El Señor nuestro Dios, el Señor es Uno" (Marcos 12:29).
Finalmente, la invitación de Muhammad, unos 600 años después, resonó a través de las colinas de La Meca:
“Su Dios es un Dios Único, no hay divinidad [con derecho a ser adorada] salvo Él, el Compasivo, el Misericordioso” (Corán 2:163).
El Corán establece este hecho claramente:
“No envié en el pasado a ningún Mensajero, excepto que recibiera la misma revelación que tú: 'Nada ni nadie merece ser adorado excepto Yo, ¡Adórenme solo a Mí!’” (Corán 21:25).
Las leyes que ellos trajeron diferían, cada una acorde a su propio tiempo y gente:
“A cada [comunidad religiosa] le he dado una legislación y una metodología [norma]” (Corán 5:48).
Pero el mensaje básico y central fue la Unicidad (Tawhid) y la adoración de Allah: esto es el Islam en su sentido amplio y general de sumisión a Allah.
“Para Dios la verdadera religión es el Islam” (Corán 3:19).
Los portadores del mensaje
Allah escogió a los mejores de entre los hombres para entregar Su mensaje. La profecía no se gana ni se adquiere como si fuera educación superior. Allah escoge a quien Le place para este propósito.
Ellos fueron los mejores moral, mental y físicamente, protegidos por Allah de caer en pecados mayores. No erraron ni cometieron equivocaciones al transmitir el mensaje. Hubo muchos profetas y mensajeros enviados para toda la humanidad, para todas las naciones y razas, en todos los rincones del mundo. Algunos profetas fueron superiores a otros, algunos mensajeros sobresalieron en relación al resto. Los mejores de entre ellos fueron Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Muhammad.
Algunas personas se fueron a los extremos en cuanto a los profetas: algunos fueron rechazados o los acusaron de ser brujos, locos y mentirosos; mientras que otros fueron convertidos en dioses por sus seguidores al atribuirles poderes propios de Allah o fueron vistos como hijos de Dios, tal como ocurrió con Jesús.
Lo cierto es que ellos fueron puramente humanos, sin atributos ni poderes divinos. Fueron siervos que adoraron a Allah. Comían, bebían, dormían y vivieron sus vidas como seres humanos normales. No tenían el poder de hacer que alguien aceptara su mensaje ni de que los pecados fueran perdonados. Su conocimiento del futuro se limitaba a lo que Allah les revelaba. No tenían participación alguna en dirigir los asuntos del universo.
Level 1 Leccion 14 Creer en Allah (parte 1 de 2): Las categorías del Tawhid
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Creer en Allah (parte 1 de 2): Las categorías del Tawhid
Descripción: El concepto del Tawhid (monoteísmo) está arraigado en el corazón mismo del testimonio de fe (Shahadah). Esta lección de dos partes tiene como objetivo proporcionar al creyente una comprensión de lo que este concepto único sostiene. La primera parte discute las categorías de Tawhid.
PorImam Kamil Mufti
Objetivos
· Comprender las categorías de Tawhid.
Términos árabes
· Tawhid: La Unidad y Unicidad de Allah con respecto a Su Señorío, Sus nombres y atributos, y Su derecho a ser adorado.
· Sunnah: La palabra Sunnah tiene varios significados según el área de estudio; sin embargo, el significado que generalmente se le atribuye es: palabras, acciones y aprobaciones del Profeta.
· Shirk: Palabra que implica asociar copartícipes con Allah o conferir atributos divinos a otro que no sea Allah; o creer que la fuente de poder, daño y bendiciones viene de otro distinto de Allah.
Creer en Allah ―el nombre propio en árabe para el Único Dios― consiste en cuatro asuntos:
(a) Creer en la existencia de Allah.
(b) Allah es el Señor.
(c) Allah tiene derecho a la adoración.
(d) A Allah es conocido por Sus más bellos nombres y atributos.
(a) Creer en la existencia de Allah
No se requiere que la existencia Allah sea probada por argumentos científicos, matemáticos o filosóficos. Su existencia no es un "descubrimiento" a ser hecho por el método científico o un teorema matemático a comprobar. Todo ser humano tiene la creencia innata en un Creador. Esta creencia no es el resultado del aprendizaje o de un pensamiento personal deductivo. Son las influencias externas las que afectan esta creencia innata y confunden a la persona, como dijo el Profeta:
“No hay un niño que no haya nacido con una creencia natural en Allah, pero sus padres lo convierten en judío, cristiano o zoroastra” (Sahih Al Bujari, Sahih Muslim).
Además, el simple sentido común da testimonio de la existencia de Allah. Al ver un barco reconocemos la existencia de un constructor de barcos; al ver el cosmos reconocemos la existencia de su Creador. La existencia de Allah también se conoce por las respuestas a las oraciones, los milagros de los profetas y las enseñanzas de todas las Escrituras reveladas.
(b) Allah es el Señor
Allah es el único Señor del cielo y de la Tierra. Él es el Señor del universo físico y el Legislador de la vida humana. Él es el Maestro del mundo físico y Gobernante de los asuntos de los seres humanos. Allah es el Señor de todo hombre, mujer y niño.
(i) Allah es el Único Señor y Regulador del mundo físico. El término "Señor" aquí específicamente significa que Él es el Creador y Controlador; el Reino de los cielos y la Tierra Le pertenecen exclusivamente a Él, y Él los posee. Solo él sacó la existencia de la nada, y todos dependen de Él para su conservación y continuidad. No creó el universo y lo dejó para seguir su propio curso de acuerdo con leyes fijas, dejando de interesarse más en él. Su poder es requerido en todo momento para sostener a todas las criaturas. La creación no tiene Señor aparte de Él.
“Pregúntales: ‘¿Quién los sustenta con las gracias del cielo y de la Tierra? ¿Quién los agració con el oído y la vista? ¿Quién hace surgir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo? ¿Quién tiene bajo Su poder todas las cosas?". Responderán: "¡Dios!". Diles: "¿Acaso no van a tener temor de Él [y abandonar la idolatría]?’” (Corán 10:31).
Él es el Rey que gobierna eternamente y el Salvador, el Dios viviente, lleno de sabiduría; nadie puede cambiar Sus decisiones. Los ángeles, los profetas, los seres humanos y los reinos animal y vegetal están bajo Su control. Históricamente, pocas personas han negado la existencia del Señor; a lo largo de los siglos, la mayoría de las personas han creído en Un Dios, un Ser Supremo, un Creador sobrenatural.
(ii) Allah es el único Gobernante de los asuntos de los seres humanos. Allah es el Legislador Supremo[1], el Juez Absoluto, Él distingue el bien del mal. Al igual que el mundo físico se somete a Su Señor, los seres humanos deben someterse a la moral y las enseñanzas religiosas de su Señor, el Señor que les separa el bien del mal. En otras palabras, solo Allah tiene la autoridad para hacer leyes, determinar actos de adoración, decidir la moral y establecer estándares de interacción y comportamiento humanos. Suyo es el mandato:
“¿Acaso no Le pertenece la creación y Él es Quien dictamina las órdenes según Él quiere?” (Corán 7:54).
(c) Allah es el titular de toda adoración
Allah tiene el derecho exclusivo de ser adorado interna y externamente, en las acciones y en el corazón de la persona. No solo nadie puede ser adorado aparte de Él, sino que absolutamente nadie más puede ser adorado junto con Él. Él no tiene socios o copartícipes en la adoración. La adoración, en su sentido amplio y en todos sus aspectos, es únicamente para Él.
“Su Dios es un Dios Único, no hay divinidad [con derecho a ser adorada] salvo Él, el Compasivo, el Misericordioso” (Corán 2:163).
El derecho de Allah a ser adorado no puede ser subestimado en ningún sentido, puesto que es el significado esencial de La ilaha illa Allah. Un no musulmán entra al Islam al atestiguar el derecho exclusivo de Allah a ser adorado, esto el núcleo de la creencia islámica en Allah y de todo el Islam, fue el mensaje central de todos los profetas y mensajeros enviados por Allah. Todos afirmaron claramente:
“¡Oh, pueblo mío! Adoren solamente a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él...” (Corán 7:59, 60, 73, 85; 11: 50, 61, 84; 23, 32).
Fue el mensaje central de Abraham, Isaac, Ismael, Moisés, Jesús y Muhammad, y todos los profetas de Dios (la paz sea con todos ellos). Si solo Allah crea, da la vida y la muerte, provee de alimento y seguridad, da el oído y la vista, entonces solo Él debe ser adorado.
La adoración en Islam consiste en cada acto, creencia, declaración o sentimiento del corazón que Allah apruebe y ame, todo lo que acerque a la persona de Su Creador. Incluye todo lo que Allah ha legislado en el Corán o a través de la Sunnah de su Profeta. Incluye una adoración "externa" ―como las oraciones rituales cotidianas, el ayuno, la caridad y la peregrinación― así como una adoración "interna" ―la creencia en los seis artículos de la fe, la reverencia, la adoración, el amor, la gratitud y la confianza―. Un acto de adoración no es aceptado a menos que cumpla con lo siguiente:
(i) Debe ser realizado exclusivamente por Allah y por nadie más, ni siquiera por uno mismo. La adoración no debe hacerse ni siquiera para satisfacer los deseos básicos del corazón, tales como recibir alabanza o lucirse. Esto es el significado de La ilaha illa Allah.
(ii) Debe ajustarse a las enseñanzas del Profeta Muhammad. Debe realizarse exactamente de la misma manera como él lo hizo, sin añadir ni omitir nada. Esta es la implicación de Muhammad Rasul-Allah.
Allah tiene el derecho a todos los tipos de adoración, la del cuerpo, la del alma y la del corazón. La adoración es incompleta a menos que se realice con plena reverencia y temor de Allah, amor divino y devoción, esperanza en la recompensa divina y extrema humildad. Dar a cualquier otro ―sean los profetas, los ángeles, Jesús, María los ídolos o a la naturaleza― una porción de la adoración que se le debe a Allah, se conoce como shirk y es el pecado más grande en Islam.
(d) Allah es conocido por Sus más Bellos Nombres y Atributos
Allah es conocido por Sus más bellos nombres y atributos, tal y como aparecen en el Corán y la Sunnah, sin corromper o negar el significado evidente imaginando su “cómo” o pensando en ellos en términos humanos.
“A Dios pertenecen los nombres más sublimes, invócalo a través de ellos” (Corán 7:180).
En consecuencia, es inapropiado utilizar términos como "Primera Causa", "Autor", "Sustancia", "Ego Puro", "Absoluto, "Idea Pura", "Concepto Lógico", "Desconocido", "Inconsciente", "Ego", "Idea" o "El Gran Tipo" como nombres divinos. Cualquier nombre que se pretenda atribuir a Allah debe haber sido revelado en el Corán o en la Sunnah.
Los nombres de Allah indican Su perfección y carencia de deficiencias. Allah no olvida, no duerme ni Se cansa. Su vista, al igual que cualquiera de Sus demás atributos, no es como la vista humana. Él no es injusto, y no tiene hijo, madre, padre, hermano, asociado ni ayudante. No ha sido concebido y no concibe. No necesita de nadie y es Perfecto. No se convierte y no se parece a los humanos y no necesita de algo así para “comprender” el dolor humano. Allah es el Altísimo (Al Qawi), el Incomparable (Al ’Ahad), Quien acepta el arrepentimiento (At-Tawab), el Compasivo (Ar-Rahím), el Eterno (Al Haii), Total Proveedor (Al Qaium), el Conocedor de todo (Al ’Alim), Quien todo lo escucha (As-Samí’), Quien todo lo ve (Al Basir), el Perdonador (Al ’Afuwu), el Amparador (An-Nasir), y el Sanador de los enfermos (Ash-Sháfi’). Hay muchos otros nombres mencionados en el Corán y la Sunnah.
Toda la alabanza y la gloria se Le deben a Él por Su absoluta perfección y majestuosidad.
Notas de pie:
[1] La existencia de Dios probada por la existencia de un Legislador supremo es conocido como el argumento "ético" por los teólogos occidentales.
Level 1 Leccion 15 Creer en Allah (parte 2 de 2): Shirk, lo opuesto del Tawhid
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Creer en Allah (parte 2 de 2): Shirk, lo opuesto del Tawhid
Descripción: El concepto de Tawhid (monoteísmo) está arraigado en el corazón mismo del Testimonio de Fe (Shahadah). Esta lección de dos partes tiene como objetivo proporcionar al creyente una comprensión de lo que implica este concepto único. La segunda parte habla sobre la gran violación asociada con el Tawhid, es decir, el aspecto del shirk.
PorImam Kamil Mufti
Objetivos
· Aprender el significado preciso de la palabra shirk y comprender su gravedad.
· Saber cuáles son las formas mayores y menores de shirk.
· Estar consciente de algunas de las formas de shirk prevalecientes en nuestras sociedades.
Términos árabes
· Tawhid: La Unidad y Unicidad de Allah con respecto a Su Señorío, Sus nombres y atributos, y Su derecho a ser adorado.
· Sunnah: La palabra Sunnah tiene varios significados según el área de estudio; sin embargo, el significado que generalmente se le atribuye es: palabras, acciones y aprobaciones del Profeta.
· Shirk: Palabra que implica asociar copartícipes con Allah o conferir atributos divinos a otro que no sea Allah; o creer que la fuente de poder, daño y bendiciones viene de otro distinto de Allah.
· Du’a: Súplica, plegaria, pedir a Allah por algo.
· Riyaa: Proviene de la palabra ra’aa que significa ver, observar, dar una mirada. En consecuencia, la palabra riyaa significa presumir, hipocresía y disimular. Islámicamente, riyaa significa realizar actos que agradan a Allah pero con el propósito e intención de agradar a otro fuera de Él.
La palabra árabe shirk es el opuesto de Tawhid, la Unicidad de Allah, y es más inclusiva que politeísmo e idolatría. Significa asociar a Allah con otras divinidades. Shirk es asociar a otros con Allah en ciertos aspectos designados como únicos para Él y que son exclusivamente Suyos en el Corán y la Sunnah.
No hay un asunto con el que el Islam sea tan estricto como con el del monoteísmo (Tawhid). Asociar copartícipes con Dios (shirk) es el pecado mortal de mayor grado, la más grande violación con la cual el Señor de los cielos y de la Tierra puede ser desafiado. La muerte en estado de shirk separa permanentemente a una persona de toda gracia divina:
“Dios no perdona la idolatría (es decir el pecado de shirk), pero fuera de ello perdona a quien Le place. Quien asocie algo a Dios comete un pecado gravísimo” (Corán 4:48).
El shirk tiene muchas formas, algunas de las cuales serán comentadas a continuación.
El shirk mayor
Los actos que recaen en esta categoría de shirk son vistos como imperdonables. Allah no los perdonará a menos que la persona se arrepienta.
“Dios no perdona la idolatría (es decir el pecado de shirk), pero fuera de ello perdona a quien Le place”.
Esta categoría contradice el mismísimo propósito de la creación, tal como lo expresa el estamento de Allah:
“No he creado a los yinnes y a los seres humanos sino para que Me adoren” (Corán 51:56).
En esta categoría de shirk, los actos de adoración son dirigidos a otros seres en lugar de Allah o junto con Él, y se les atribuyen a ellos las recompensas. Allah da un ejemplo de este tipo en el Corán:
“Cuando suben a un barco [y son azotados por una tempestad] invocan solo a Dios con sinceridad; pero cuando los pongo a salvo llevándolos a la costa, vuelven a dedicar actos de adoración a sus ídolos” (Corán 29:65).
El Corán enfatiza en muchos versos que Allah no comparte Sus poderes con ningún copartícipe. Advierte a quienes creen que sus ídolos intercederán por ellos que, junto con sus ídolos, se convertirán en combustible para el Infierno en el Día del Juicio.
El mayor shirk incluye invocar o suplicar a una falsa deidad, profeta, ángel, santo, ídolo, o a cualquier cosa junto con Allah. Los cristianos le rezan a un hombre del que creen que comparte la divinidad con Allah, el profeta de Allah, Jesús (la paz sea con él). Los católicos dirigen ciertos tipos de adoración a los santos, los ángeles o a María, la cual ellos consideran como “veneración”. Todas estas cosas son formas de shirk.
También se considera shirk rezarle al Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) o a las tumbas de hombres santos.
Creer en la legislación de otros, sea de los gobiernos o de los líderes religiosos en oposición con las claras enseñanzas del Islam, es también una forma de shirk mayor, como dice Allah:
“Tomaron [los judíos] a sus rabinos y [los cristianos] a sus monjes y al Mesías, hijo de María, por divinidades en lugar de Dios” (Corán 9:31).
Los tomaron por divinidades el lugar de Allah no al rezarles directamente, sino al aceptar voluntariamente sus cambios de lo legal por lo prohibido y tomando lo prohibido como legal en la religión de Allah. Les dieron la autoridad que solo Allah tiene de legislar en la ley divina.
Otra forma de shirk mayor es dar a cualquier criatura una porción del amor divino que debe reservarse para Allah.
“Existen personas que toman en lugar de Dios a otros que consideran iguales [a Dios], y los aman como solo debe amarse a Dios; pero los creyentes aman más a Dios [de lo que estos aman a sus divinidades]...” (Corán 2:165).
Formas menores de shirk
Jurar por otro distinto de Allah y realizar actos religiosos a cambio de ganancias mundanas, por ejemplo, presumir o buscar obtener favores son dos de las formas menores de shirk. El Mensajero de Allah dijo:
“La cosa que más temo en cuanto a ustedes es el shirk menor. Los compañeros preguntaron: ‘¡Oh! Mensajero de Allah, ¿qué es el shirk menor?'. Él respondió: Presumir, pues ciertamente Allah dirá en el Día de la Resurrección cuando la gente reciba su recompensa: Vayan hacia aquellos ante quienes presumieron en el mundo material y vean si pueden obtener alguna recompensa de ellos’” (Ahmad, At-Tabarani, Al Baihaqi).
En una ocasión, el Profeta anunció:
“¡Oh gente, tengan cuidado del shirk oculto! La gente preguntó: ‘Mensajero de Allah, ¿qué es el shirk oculto?’. Respondió: ‘Cuando un hombre se levanta para rezar y se esfuerza por embellecer su oración porque la gente lo está mirando; eso es el shirk oculto’” (Ibn Juzaimah).
Presumir (riyaa en árabe) es la práctica de realizar cualquiera de las varias formas de adoración con el objetivo de ser visto y elogiado por la gente. Realizar actos religiosos para impresionar a la gente destruye los beneficios espirituales de las acciones virtuosas y la persona incurre en el pecado. En ocasiones, incluso los más piadosos no se libran de esto, puesto que está muy oculto y la fuerza que lo motiva está muy arraigada. Deshacerse de la presunción implica que la persona se concentre en el hecho de que está realizando el acto de adoración únicamente para la complacencia de Allah, no para complacer a la gente.
Un musulmán debe tener mucho cuidado para asegurarse de que las intenciones comiencen con pureza y permanezcan puras siempre que se realicen actos de virtud. Para garantizar esto, pronunciar el nombre de Allah antes de cualquier acto importante, es una exigencia en el Islam. Una serie de plegarias informales (du’as) también han sido prescritas por el Profeta antes y después de todo hábito cotidiano con el fin de convertirlos en actos de adoración y desarrollar en la persona la consciencia de Allah.
Ejemplos cotidianos de shirk
Astrología y horóscopos
Predecir el futuro por medio de la comparación de las posiciones de las estrellas y las constelaciones, junto con la época del año en que nació una persona, es un tipo de shirk. Solo Allah conoce el futuro, de modo que es imposible predecir los eventos venideros a través del estudio de las estrellas. Esto es una forma de shirk porque la creencia en la astrología atribuye a los astrólogos el conocimiento del futuro, además de atribuir ciertos poderes a los objetos creados, como las estrellas, a las cuales ni Allah ni la ciencia les ha asignado algo así.
Adivinación
La lectura de las palmas de las manos, mirar dentro de una bola de cristal, y otras formas empleadas para predecir el futuro son formas de shirk por la misma razón antes mencionada.
El número 13
Un ejemplo común de shirk es la creencia de que el número 13 es de mala suerte, especialmente en Occidente, donde es común que los edificios altos no tengan un piso 13. ¡Es shirk porque atribuye la capacidad de atraer la mala suerte a un simple número!
Criaturas de buena o mala suerte
Ha sido una costumbre común que ciertos animales u objetos sean asociados con la buena o la mala suerte durante muchos siglos en muchas partes del mundo. Por ejemplo, se cree que los gatos negros, las urracas, las patas de los conejos y las herraduras traen buena suerte. Todos estos ejemplos son shirk, puesto que la capacidad de traer buena o mala suerte se le asigna aquí a la creación de Allah.
Los musulmanes deben evitar todas las formas de shirk, y la única manera de asegurarse de hacerlo es si estudian sus distintas formas y comprenden bien el concepto de Tawhid. El shirk es el más grave de los pecados en el Islam, más grave que otros pecados mayores, como el homicidio y el adulterio, puesto que rivaliza con el derecho único de Allah de ser adorado. En consecuencia, vale la pena que los musulmanes den lo mejor de sí para evitar el shirk y se conviertan personas elegibles para entrar en los Jardines del Paraíso.
Level 1 Lecceión 13 Manteniendo la buena compañía
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Manteniendo la buena compañía
Descripción: Ser selectivo al escoger a los amigos y las compañías ayuda a preservar y salvaguardar la propia religión. Esta esclarecedora lección explica cómo se puede lograr esto.
PorImam Kamil Mufti
Objetivos
· Aprender cómo ser selectivo al escoger a los amigos y las compañías.
· Ser consciente de la cantidad y tipo de influencia que los compañeros tienen unos sobre otros.
· Conocer los beneficios de entablar amistad con musulmanes correctos.
Términos árabes
· Iblís: Nombre árabe para Satanás.
· Sunnah: La palabra Sunnah tiene varios significados según el área de estudio; sin embargo, el significado que generalmente se le atribuye es: palabras, acciones y aprobaciones del Profeta.
· Shaitán: En ocasiones deletreado como Shaytaan. Es la palabra utilizada en Islam y en lengua árabe para denominar al diablo o Satanás, la personificación del mal.
· Zakat: Caridad obligatoria.
· Masyid: Palabra árabe para mezquita.
Una de las mejores maneras en que los musulmanes pueden preservar y salvaguardar su religión es que sean selectivos con quienes toman por amigos y compañía. Sin mucho esfuerzo, se puede ver la cantidad de influencia que los compañeros tienen unos sobre otros. Esclarecedor es aquel dicho del Profeta (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él):
“Una persona sigue la forma de vida (din) de su amigo cercano; por lo tanto, que cada quien tenga cuidado con quiénes toma como sus amigos cercanos” (Abu Dawud).
Un hecho evidente es que los amigos cercanos, por lo general, lo son por las cosas que tienen en común. Tienen los mismos intereses y pasatiempos, se relacionan bien entre sí e intentan agradarse mutuamente haciendo aquellas cosas que gustan a sus amigos. Por esta razón, están en el mismo din, o modo de vida. Si un individuo es un ladrón, tendrá amigos ladrones; si una persona dedica su vida a la ciencia, tendrá a otros científicos como amigos; y si uno dedica su vida al Islam, escogerá otros buenos musulmanes como amigos.
Cuando uno elige malos amigos, estos lo alientan a uno a hacer actos malvados, o al menos no lo alientan a hacer buenos actos. Por otro lado, si una persona selecciona cuidadosamente a sus amigos y solo se rodea de gente buena, se aconsejarán y se encomendarán unos a otros con rectitud y piedad, y se impedirán y advertirán unos a otros de hacer el mal. Un claro ejemplo de esto es que, si un musulmán que reza se hace amigo de una persona que no reza, cuando llegue el momento de la oración, su amigo que no reza probablemente no le recordará que es el momento de la oración. Más bien, puede ser que cuando el que reza quiera excusarse para ir a la oración, su amigo intente impedirlo o decirle que lo haga más tarde. Además, si uno se hace amigo de una persona que no se preocupa mucho por evitar cometer pecados, hasta podría alentar a sus amigos a cometer actuar del mismo modo. Allah menciona lo que una persona que tenía malos compañeros dirá en el Día del Juicio en el siguiente verso:
“El injusto morderá sus propias manos [lamentándose] y dirá: '¡Ojalá hubiera seguido el camino del Mensajero! ¡Ay de mí! ¡Ojalá no hubiera tomado a aquel por amigo!, pues me alejó del Mensaje, a pesar de que me había llegado'. El demonio lleva al ser humano a la decepción” (Corán 25:27-29).
El Profeta dijo en cuanto al mal compañero:
“El ejemplo del buen y del mal compañero es como quien lleva un buen perfume y otro que es herrero. En cuanto a quien lleva perfume, bien puede que le dé un poco del perfume o que usted se lo compre, o [por lo menos] usted sentirá una fragancia agradable junto a él. En cuanto al herrero, él podría quemar sus vestiduras o usted sentirá un olor hediondo proveniente de él” (Sahih Al Bujari).
Esto es especialmente importante para aquellos musulmanes que han aceptado recientemente el Islam. o aquellas personas nacidas en familias musulmanas que han decidido recientemente apegarse a los principios de la religión. Puede que tengan muchos hábitos y puede que se hayan acostumbrado a viarias prácticas que son vistas como pecados en el Islam, y necesitan buena compañía para ayudarlos en su esfuerzo por dejarlas de lado. Un buen ejemplo es fumar o beber. Si una persona quiere "matar el hábito" sería perjudicial para ella relacionarse con musulmanes o amigos del pasado que fuman o beben. Más bien, deben buscar la compañía de quienes les recuerden a Allah y se involucren en el aprendizaje y la enseñanza de la religión junto con la práctica de sus principios.
Con marcada frecuencia, muchos de los que entran en el Islam se enfrentan a la oposición, el desacuerdo y el daño, especialmente por parte de quienes les son más cercanos. Tenga esto en mente y sepa que a través de esto hay una elevación de su nivel, una purificación de sus pecados y una prueba de Allah para ver el alcance de su veracidad y la firmeza en su religión. Tener amigos musulmanes piadosos será un apoyo complementario para usted, y ellos intentarán estar allí cuando usted lo necesite.
Hay muchas maneras en las que uno puede conocer y relacionarse con buenas personas, y uno de los mejores lugares es la mezquita (masyid). Allí usted encontrará a los mejores musulmanes. Allah dice, describiendo a aquellos musulmanes que las frecuentan a menudo:
“Las mezquitas de Dios deben ser construidas y mantenidas por aquellos que creen en Él, en el Día del Juicio, cumplen con la oración, pagan el Zakat, y no temen sino a Dios. Porque ellos son los que siguen la guía” (Corán 9:18).
Si su mezquita imparte clases, asegúrese de asistir a ellas, ya que las mejores reuniones son aquellas en las que se habla sobre la religión de Allah. Si usted es un estudiante universitario, un lugar adecuado para conocer gente buena puede ser la Asociación de Estudiantes Musulmanes. Si no hay una mezquita en su área y vive lejos de otros musulmanes, podría considerar mudarse a un área donde haya más musulmanes. Si no esto no es posible, puede al menos intentar asistir a una mezquita en una ciudad más grande una vez por semana. Entretanto, hay algunos grupos benéficos y círculos de estudio que usted puede encontrar por Internet. A toda costa, debe hacer todo lo posible por mantener una buena compañía, rodearse de personas que lo animen y le ayuden a practicar su religión.
Uno puede pensar que es aceptable mantener una amistad cercana con aquellos que practican otras creencias confiando en que son buenas personas. Debemos saber que el peor pecado en el Islam es que la persona sigua una religión distinta de esta. Hay mucho daño en asociarse con personas de otras religiones. Es obvio que no siguen la religión del Islam debido a las dudas y la confusión que puedan tener al respecto. Estas personas pueden discutir abiertamente sus dudas y confusión con los musulmanes, o tratar de convertirlos a su religión, ya sea de manera directa o encubierta. Los musulmanes que no tienen suficiente conocimiento sobre el Islam pueden comenzar a dudar sobre los temas que se planteen. Este es solo uno de los muchos efectos perjudiciales que pueden resultar de una asociación frecuente con personas de otras religiones. Esto no quiere decir que deba separarse de todas sus relaciones pasadas, sino que debe tener cuidado con quién se relaciona y en qué medida.
Sin embargo, tampoco es suficiente que se haga amigo de cualquier musulmán. Más bien, debe buscar a musulmanes piadosos con conocimiento, que estén ellos mismos haciendo todo lo posible por adherirse a los principios de la religión. Puede que usted vea a muchos musulmanes que no cumplen con sus obligaciones ni se abstienen de las prohibiciones de la religión. La medida en que cada quien recae difiere de persona a persona, pero todo se debe al hecho de que el Shaitán (Satanás) está haciendo su mejor trabajo para desviar a la gente. Allah dice:
“[Satanás (Iblís)] dijo: ‘¡Juro por Tu poder que los descarriaré a todos!’” (Corán 38:82).
No permita que esto lo desanime; más bien, deje que este sea su mayor incentivo para esforzarse al máximo en servir a esta religión e invitar a los demás a ella.
Es de suma importancia que usted comprenda su religión desde sus fuentes apropiadas y confiables: el Libro de Allah y las enseñanzas auténticas (Sunnah) de Su Mensajero. Permita que el Mensajero de Allah, Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) sea su modelo y líder, y aprenda su biografía para que pueda modelar su vida según la de él. Intente tanto como le sea posible estar acompañado de gente de conocimiento y de otros buenos musulmanes practicantes que apliquen lo que profesan, y sepa que no todos los que dicen ser musulmanes pueden ser de confianza en asunto de conocimiento. Más bien, debe asegurarse y examinar cuidadosamente a aquellos de quienes toma sus conocimientos o lo que lee comparándolo con el Libro de Allah y la Sunnah de Su Mensajero y sus sucesores bien guiados. Tome lo que esté en concordancia con su Sunnah y deje cualquier cosa que se le oponga.
Le pedimos a Allah que mantenga nuestros corazones firmes en la religión y que no nos guíe por el mal camino después de que se nos haya concedido la guía. Quiera Allah hacernos ver la verdad como la verdad y nos dé la guía para seguirla, y que nos haga ver la falsedad como falsedad y nos dé la guía para evitarla.






















