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Palabras Islamicas

Es relatado que Muhammad b. Sîrîn dijo,

 

“Solían considerarse en el camino [recto] mientras ellos siguieran al-athar (la guía de la Sunnah y los Salaf como transmitieron en las narraciones).”

Al-Lâlakâ`î, Sharh Usûl I’tiqâd Ahl Al-Sunnah wa Al-Jamâ’ah

Apprender El Islam

 

 NuevoMusulman.com

 

 

znmu

 

 

 

 


 

Nivel 1 Nuevo Musulmane

Level 1 Lección 22 Metodología de estudio para el nuevo musulmán

Metodología de estudio para el nuevo musulmán


Descripción: Aprender a estudiar de manera sistemática y algunos otros puntos de beneficio.

PorNewMuslims.com

 

Objetivo

· Comprender la importancia de estudiar de manera sistemática y enfocándose en lo más importante.

· Aprender a adquirir el conocimiento "paso a paso" sin abrumarse con él.

· Comprender la importancia de aplicar lo que uno aprende de la mejor manera posible.

· Comprender por qué no se debe entrar en largas discusiones y argumentaciones con otros musulmanes.

· Aprender sobre ser humilde al buscar conocimiento.

Términos árabes

· Hadiz (plural: ahadiz): Es un relato o una historia. En el Islam se refiere a un registro narrativo de los dichos y acciones del Profeta Muhammad y sus compañeros.

· Salah: Palabra árabe para indicar la conexión directa entre el creyente y Allah. Más específicamente, en el Islam se refiere a las cinco oraciones diarias formales, y es el acto de adoración más importante.

· Sahabah: El plural de sahabi, que se traduce como "compañeros". Un sahabi, como la palabra se emplea comúnmente hoy en día, es alguien que vio al Profeta Muhammad, creyó en él y murió como musulmán.

· Ramadán: El noveno mes del calendario lunar islámico. Es el mes en el cual se prescribió el ayuno obligatorio.

· Zakah: Caridad obligatoria.

· Ghusul: Baño ritual.

· Shahadah: Testimonio de fe.

StudyMethodology1.jpg La lección que está a punto de leer y absorber se basa en años de reflexión y experiencia. En consecuencia, tómela seriamente. Primero que todo, aprender no es algo esencial para la mayoría de las religiones, pero aceptar el Islam es un compromiso de por vida con el aprendizaje. Hacerse musulmán es tan fácil como recitar la Shahadah (o el testimonio de fe), pero vivir el Islam requiere que cada persona averigüe individualmente sobre su nueva religión. Una vez que una persona ha aceptado el Islam, para él o para ella se hace obligatorio aprender cómo adorar a Allah de manera que Le complazca. Para crecer como musulmán, uno continúa aprendiendo a lo largo de toda la vida. De los muchos miles de hadices auténticos a los que tenemos acceso, encontramos que el Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) subrayó insistentemente sobre la importancia de buscar el conocimiento.

“La búsqueda de conocimiento es una obligación para todo Musulmán”[1].

Segundo, toda la educación se realiza de forma sistemática, en pasos, siguiendo una metodología. Tomemos como ejemplo la educación en las escuelas públicas. Las materias esenciales, como matemáticas y ciencias, se enseñan en pequeñas lecciones que avanzan y se repiten a lo largo de los años, hasta que el estudiante está listo para entrar a la universidad.

Los siguientes son algunos pasos importantes a seguir en el camino del conocimiento islámico y en el crecimiento como musulmán:

1. Enfocarse en lo esencial. Como nuevo musulmán, el mayor enfoque debe darse en aprender el sistema de creencias islámico combinado con las oraciones. El Corán le fue revelado al Profeta Muhammad a lo largo de un periodo de 23 años y enseñó a los sahabah sobre Allah el Altísimo durante 13 años antes de que comenzara a introducir un sistema de reglas que conllevarían al nacimiento de la nación islámica. el conocimiento de Allah así como la creencia en Él constituyen la base misma del Islam. Aprender a rezar y hacer de esto un hábito tomará un cierto tiempo, y usted nunca debe perder de vista este objetivo. Entonces, concéntrese al máximo en lo siguiente:

· Aprender más sobre las creencias islámicas y sobre aquello que las contradice.

· Aprender la oración (salah) en árabe.

· Aprender la traducción de las partes en árabe.

· Memorizar capítulos cortos del Corán para recitarlos en el salah.

· Hacerse a una rutina para rezar de forma regular y en sus horarios establecidos, sin importar dónde usted se encuentre.

· Apreciar la espiritualidad del salah de modo que se convierta en una fuente de bienestar para usted.

· Ayunar en Ramadán.

· Dar el Zakat y la caridad.

2. No se sienta agobiado. Muchos nuevos musulmanes pasan por un periodo de intenso entusiasmo y energía después de aceptar el Islam, pero, puesto que hay mucho por aprender, rápidamente se sienten agobiados. Se puede aprender sobre historia islámica, sectas, hadices, Corán y su explicación, lengua árabe, cultura y sociedades musulmanas, la vida del Profeta Muhammad y crónicas de los primeros musulmanes, teología y ética islámicas, por nombrar algunas. Hay numerosos videos, audios, sitios web y libros, traducciones buenas y malas, cortas y largas, y trabajos de autor que es casi imposible mantenerse actualizado con todo lo que se publica sobre Islam. Por lo tanto, usted debe seguir una cuidadosa metodología bien planificada, ser selectivo con lo que lee y escucha y, en general, ser sagaz con respecto a cómo aprende acerca de esta maravillosa fe.

Recuerde que el “lento y perseverante gana la carrera”. Usted no está en una competencia, entonces no se deje arrastrar. Aunque sí necesitará reajustar sus prioridades después de hacerse musulmán, no debe sentirse agobiado ni consumido por su condición.

3. Aplique lo que aprende. El propósito del aprendizaje rara vez es recolectar información. Aprenda lo que le sea de beneficio para convertirse en mejor persona, en mejor musulmán, en mejor padre y en mejor hijo. Aprenda lo que pueda aplicar. Aprenda lo que suavizará su corazón, lo que lo acerque de Allah. Aprenda los aspectos básicos de la ablución, el ghusul, el salah, el ayuno, el Zakat, y otros deberes esenciales para el musulmán. Esto no quiere decir que no deba aprender sobre historia u otros temas de los que usted pueda disfrutar, sino que debe considerar la importancia de un tema en relación con lo que de este pueda usted aplicar. Asistir a conferencias, leer libros y adoptar diferentes prácticas culturales no le hará mucho bien si es débil en la fe, rara vez reza, está en lucha con el ayuno y no evita prohibiciones importantes como las drogas, el alcohol y los juegos de azar. Sus modales deberían mejorar a medida que aprenda más.

4. Evite la argumentación. Los musulmanes provienen de diversos orígenes, practican el Islam de manera diferente, tienen puntos de vista divergentes y tienen distintas prioridades. Hay algunos temas que tienden a debatir en exceso, ya sea en línea o en las mezquitas, tales como determinar el comienzo y el final del Ramadán, los detalles de la oración, la carne disponible en las tiendas de abarrotes, el rol y el lugar de las mujeres, la participación política y otros. Evite la argumentación. Punto. Esta endurece el corazón, no hace de usted una mejor persona, dispersa el odio y divide a los musulmanes.

5. Manténgase humilde. La humildad es una cualidad esencial en el musulmán. Un aspecto de la humildad es no despreciar a la gente pensando que son menos que usted. El Profeta dijo: “Nadie que tenga en su corazón el peso de una hormiga de arrogancia entrará en el Paraíso”. Los compañeros le preguntaron sobre lo que significaba arrogancia y el Profeta dijo: “Arrogancia es rechazar la verdad y creerse mejor que los demás”.

Abu Bakr As-Siddiq, un hombre de gran sabiduría, un compañero cercano de nuestro Profeta Muhammad y el primer Califa, estipuló: “Que ningún musulmán desprecie a otro musulmán, pues el más bajo de los musulmanes es grande a los ojos de Allah”. Ocurre con frecuencia que cuando un nuevo musulmán adquiere mucho conocimiento en un periodo corto de tiempo, empieza a menospreciar a aquellos que nacieron siendo musulmanes, tienen poco conocimiento o son musulmanes débiles y pecadores. ¡Usted necesita mantenerse humilde y tener cuidado de no sentirse superior a los demás en ninguna circunstancia! Su humildad debe reflejarse en cómo usted trata a los demás, especialmente a aquellos que usted considera que no lo tratan de la mejor manera.

Notas de pie:
[1] At-Tirmidhi

 

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Level 1 Lección 21 Creer en el decreto divino (parte 2 de 2)

Creer en el decreto divino (parte 2 de 2)


Descripción: Si todo está predestinado por Dios, ¿cómo tiene uno libre albedrío? La respuesta reside en esta lección de dos partes.

Por Imam Kamil Mufti

 

Objetivos

· Aprender los siguientes dos componentes que implican creer en el decreto divino, es decir, que todo ocurre por la voluntad de Allah y Su capacidad perfecta, y que Allah Quien ha creado todo.

· Aclarar y disipar la confusión con respecto al libre albedrío.

Términos árabes

· Qader: Decreto divino.

(3) La voluntad de Allah ocurre, y Su capacidad es perfecta
Todo lo que Allah desea ocurre, y lo que Allah no desea no ocurre. Nada sucede en los cielos ni en la Tierra sin la voluntad de Allah, ni los actos divinos ni los actos de la creación:

“Di: 'Dios posee la Verdad absoluta, y si hubiera querido los habría guiado a todos'” (Corán 6:149).

Si dijéramos que algo ocurre en la existencia sin que Allah lo quiera, eso significaría que las cosas pueden ocurrir sin la voluntad de Allah, y eso sería un defecto en el poder y la voluntad de Allah. Pero no es así, sino que todo lo que ocurre solo puede pasar si Allah lo desea. Si Él no hubiese querido que eso ocurriera, nunca habría podido ocurrir.

Del mismo modo, las acciones de la creación ocurren por la voluntad de Allah:

“Pero sepan que solo se encaminará quien quiera Dios, Señor del universo” (Corán 81:29).

Nadie puede hacer nada excepto si Allah desea que así sea, si Él hubiese deseado que ello no tuviera lugar, jamás habría ocurrido.

(4) Allah creó todo
“[Él] creó todos los elementos de la creación y facultó plenamente a cada uno de ellos para cumplir su función” (Corán 25:2).

Esto incluye nuestras características y nuestros actos.

Los seres humanos son creados por Allah, así como los actos y las declaraciones que de ellos resultan. Esto es porque las acciones y las declaraciones de una persona son sus características; si la persona es una creación, entonces también son sus características una creación de Allah.

“Dios es Quien los creó a ustedes y a lo que ustedes hacen” (Corán 37:96).

Se nos ha dado una capacidad física y una de elección. Nuestras capacidades, tales como inteligencia y memoria, difieren tanto como nuestras características de altura, peso y color. También, se nos da una voluntad y podemos escoger.

Si alguna de ellas no existiera, el acto no será llevado a cabo. Aquel que ha creado la capacidad y la elección es Allah, el Creador de la causa y el efecto. Puesto que Allah ha creado ambos, la capacidad y la elección en nosotros, entonces los actos que llevamos a cabo son también creados por Allah.

El libre albedrío humano
La creencia islámica en el decreto divino (Qader) ―que cada acto humano, tanto en la vida material como en la espiritual, está predestinado, manteniendo la libertad humana intacta sin negar la interferencia divina en los asuntos humanos― no afecta el principio de libertad moral ni de la responsabilidad. El hombre no es una criatura indefensa arrastrada por el destino. Es incorrecto creer que la acción del destino es ciega, arbitraria e inexorable.

Todo ya es sabido, pero la liberad también está garantizada.

El hombre es responsable por sus actos. Las naciones y los individuos letárgicos, indolentes a los asuntos ordinarios de la vida, deben reprocharse a sí mismos, no a Allah. El hombre está sometido a obedecer la ley moral, y recibirá un castigo o una recompensa merecidos según viole u observe la ley. Sin embargo, si esto es así, el hombre debe tener en su poder el quebrar u obedecer la ley. Allah no nos hará responsables de algo a menos que seamos capaces de hacerlo:

“Allah no exige a nadie por encima de sus posibilidades...” (Corán 2:286).

“Tengan temor de Allah, tanto como puedan” (Corán 64:16).

Todos conocen la diferencia entre estar obligado a hacer algo y ser libre, tener la elección de hacer eso; la diferencia entre tener un arma en la cabeza y ser libre de tomar decisiones.

Algunas personas erradamente se imaginan que el decreto divino de la vida futura de cada individuo está tan rigurosamente predeterminado por Allah en sus detalles, que sus propios deseos y voluntad no tienen poder de alterar el curso de los eventos. ¡Desafía el sentido común rechazar la fe o cometer un pecado incluso antes de saber si estaba destinado a pasar o no! Todos tienen la capacidad de elegir entre la justicia y el mal, entonces, ¿cómo puede una persona elegir voluntariamente el camino a la perdición y usar el decreto divino (Qader) como excusa? Es más apropiado caminar por el camino bendecido y atribuir este a nuestro destino. Allah sabe desde la eternidad con una seguridad infalible quién será salvado y quien será condenado; y mientras que Allah tiene este conocimiento infalible, nosotros, por nuestra parte, no podemos tener una seguridad absoluta en cuanto a cómo terminaremos. El Profeta (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:

“Busquen lo que es benéfico para ustedes, y pidan ayuda a Allah. No pierdan la esperanza y, si algo hubiere de afligirlos, no digan: ‘Si hubiera hecho tal y tal’, puesto que decir ‘si’ abre las puertas al demonio”

“Si es de los exitosos, entonces los actos de aquellos que son exitosos le serán facilitados” (Sahih Al Bujari, Sahih Muslim).

 

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Level 1 Lección 19 Creer en el Día del Juicio

Creer en el Día del Juicio


Descripción: La creencia en la vida después de la muerte es una de las seis creencias fundamentales que se requieren de un musulmán para completar su fe.

PorImam Kamil Mufti

 

Objetivos

· Aprender lo que implica creer en la vida después de la muerte.

· Aprender sobre los principales eventos que tendrán lugar en el Día del Juicio.

· Aprender sobre los tipos de intercesión que serán aceptados ese Día.

· Comprender la naturaleza del Paraíso y del Infierno.

Términos árabes

· Sunnah: La palabra Sunnah tiene varios significados según el área de estudio; sin embargo, el significado que generalmente se le atribuye es: palabras, acciones y aprobaciones del Profeta.

En pocas palabras, habrá un Día en que Dios resucitará y reunirá desde el primero hasta el último de Su creación y juzgará a todos de forma justa. La gente entrará a su morada final, el Infierno o el Paraíso.

Creer en los eventos de la tumba
Los musulmanes creen que, tras la muerte de una persona, la segunda fase de la vida, que es intermedia, comienza. Muchos eventos ocurrirán en este nuevo "mundo".

Uno de los primeros eventos es la "prueba" de la tumba, donde toda persona será cuestionada por los ángeles sobre su religión, su profeta y su Señor.

Segundo, un musulmán debe también creer en el castigo y la bendición de la tumba, debe creer en los detalles de los eventos que tendrán lugar en la tumba tal como son expuestos en el Corán y la Sunnah.

(B) Eventos en el Día del Juicio
Después de que el tiempo de esta Tierra termine, Allah solicitará al gran ángel llamado Israfil que sople la trompeta. Al primer soplo, todos los habitantes de los cielos y la Tierra caerán inconscientes, excepto aquellos que Dios haya excusado. La Tierra se aplanará y las montañas se convertirán en polvo.

Lloverá durante cuarenta días, la gente será resucitada en sus cuerpos originales desde sus tumbas, entrando así en la tercera y última etapa de sus vidas.

Israfil soplará la trompeta una segunda vez, al cabo de la cual la gente se levantará de sus tumbas con vida. Los incrédulos y los hipócritas serán tomados por sorpresa y los embargará el remordimiento, mientras que los creyentes encontrarán esto exactamente como les fue descrito.

Los ángeles llevarán a todos los seres humanos desnudos, sin circuncidar, y descalzos a la Gran Explanada de la Reunión, llamada Hashr. El primero en ser vestido ese día será Abraham. En la Gran Explanada de la Reunión, un sol creado de nuevo brillará cerca de sus cabezas, y sudarán de acuerdo a sus actos. Algunas personas estarán amparadas bajo la sombra del Magnífico Trono de Dios.

Cuando las condiciones se hagan insoportables, las personas le solicitarán a Dios que permita que los profetas y los mensajeros intercedan en representación de ellos para salvarlos de la desesperación. Todos los profetas van a excusarse, hasta que al Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) le será permitido interceder y entonces el Juicio comenzará.

Las balanzas
Las balanzas serán establecidas y los actos de los seres humanos serán pesados. Estas balanzas serán reales. Dios dará a los actos de sus criaturas una existencia material con un peso. Los buenos actos serán puestos sobre uno de los platos de la balanza y los malos actos serán colocados sobre el otro, como Allah ha informado en el Corán.

Los registros
La apertura del registro de los actos realizados en esta vida será lo siguiente. La persona que reciba su registro en su mano derecha tendrá un juicio fácil, regresará feliz con su familia. Sin embargo, la persona que reciba su registro en su mano izquierda deseará haber estado muerta, ya que será arrojada al Fuego, estará llena de arrepentimientos, hasta el punto de desear que no le hubiesen entregado su registro o no haber sabido de él.

Entonces Allah juzgará a Su creación. Se les recordará e informará a cada quien de sus buenas y malas obras. Los fieles reconocerán sus pecados y serán perdonados. Los incrédulos no tendrán buenas acciones que declarar porque un incrédulo es recompensado por sus buenas acciones en esta vida. Algunos eruditos opinan que el castigo de un incrédulo puede reducirse en intercambio de sus buenas obras, excepto el castigo por el gran pecado de la incredulidad.

El lago del Profeta
Cada Profeta tendrá un pequeño estanque, pero el estanque de nuestro Profeta será el más amplio, el más dulce, y el que tendrá el mayor número de visitantes. Sus aguas serán más dulces que la miel, y serán más blancas que la leche, y tendrá recipientes tan numerosos como las estrellas. Cualquiera que sacie su sed en estas aguas una vez, nunca volverá a sentir sed de nuevo.

El Siraat
El Siraat es un puente real que será establecido sobre el Infierno extendiéndose entre el Paraíso y el Fuego. A quien haya sido firme en la religión de Dios en esta vida, le será fácil atravesarlo. ¡Será más delgado que un cabello y más afilado que una espada! Habrá gente que lo atravesará tan rápido como un parpadeo, como un relámpago, como el viento, en veloces caballos, en camellos corriendo, o a un ritmo normal caminando. Habrá quienes escasamente se arrastren sobre él, gateando. Estos serán atrapados por ganchos de hierro y arrojados al Fuego. Aquel que cruce el Siraat llegará al Paraíso.

Aquellos que lo crucen serán reunidos en un lugar entre el Paraíso y el Infierno. Resolverán sus mutuas deudas y entonces les será permitido entrar al Paraíso.

(C) Intercesión otorgada a los profetas y a los virtuosos
Allah ha explicado claramente la intercesión apropiada:

a) Él tiene que permitirla y,

b) Le será permitida únicamente a aquellos con los que Él esté complacido.

Tipos de intercesión
Tres formas de intercesión son especiales para el Profeta:

1) El Profeta hará la primera intercesión, llamada la Gran Intercesión, en la Gran Explanada de la Reunión, para que comience el Juicio.

2) El segundo será para obtener el permiso para que la gente del Paraíso entre en él.

3) Le será permitido interceder en nombre de algunos paganos para que les sea reducido su castigo en el Infierno.

4) El último tipo de intercesión será para aquellos que merezcan estar en el Infierno. El Profeta compartirá este tipo de intercesión con otros profetas y otros creyentes piadosos. Esta intercesión será para:

(i) Aquellos que nunca entrarán en el Infierno aunque lo merecieran, y

(ii) aquellos que entrarán en el Infierno, pero serán sacados de él.

Finalmente, el Señor, el Más Misericordioso, sacará a algunas personas del Infierno por Su infinita bondad.

Después de que todos hayan entrado en el Paraíso, habrá aún espacio libre en él. Allah realizará una creación especial para que ellos entren en el Paraíso.

(D) El Paraíso y el Infierno
Ambos son reales, existen en el presente y continuarán existiendo por siempre. La felicidad de la gente del Paraíso nunca tendrá fin y el castigo de los incrédulos condenados al Infierno nunca cesará.

El Paraíso tendrá todo lo que una persona pueda desear, todos los anhelos se cumplirán. Habrá palacios, sirvientes, riquezas, arroyos de leche y miel, agradables fragancias, suaves voces, cónyuges puros para la intimidad. ¡Las personas nunca se aburrirán ni se cansarán de algo! La mayor dicha será ver a su Señor, de la cual se privará a los incrédulos.

El Infierno será un lugar de castigo para los incrédulos y de purificación para los creyentes pecadores. Tendrá variados y distintos tipos de tortura y castigo: quemaduras por el fuego, agua hirviente para beber, alimentos escaldados para comer, cadenas y sofocantes columnas de fuego. Para los incrédulos, nunca tendrá fin, ya que permanecerán en él para siempre. Los creyentes pecadores enviados al Infierno serán eventualmente sacados de allí por una de las intercesiones mencionadas anteriormente.

 

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Level 1 Lección 20 Creer en el decreto divino (parte 1 de 2)

Creer en el decreto divino (parte 1 de 2)


Descripción: Si todo ha estado predestinado por Dios, ¿cómo puede tener uno libre albedrío? La respuesta yace en esta lección de dos partes.

PorImam Kamil Mufti

 

Objetivos

· Comprender la importancia y el énfasis que el Islam pone en la creencia en el decreto divino (Qader).

· Conocer los dos primeros componentes de la creencia en el decreto divino: que el conocimiento anticipado de Allah es completo y lo abarca todo, y que Allah ha registrado todo en la Tabla Preservada.

Términos árabes

· Qader: Decreto divino.

· Al Lawh Al Mahfuz: La Tabla Preservada.

El sexto y último artículo de la islámica es la creencia en el decreto divino (Qader). El decreto divino es un artículo extremadamente importante de la fe, y gente de diversas religiones han tenido diferencias entre sí sobre este tema durante mucho tiempo.

El decreto divino es el "misterio oculto" de Allah, cuyas profundidades son inaccesibles para el ser humano. Un musulmán debe aprender sobre la creencia adecuada en cuanto al decreto divino y apegarse al consejo del Profeta:

“Cuando el decreto divino (Qader) se mencione, que se guarde silencio” (Sahih Muslim).

Al mismo tiempo, se nos ha dado suficiente información sobre este tema de modo que podamos estar en paz con ello, aunque desconozcamos sus complejidades. Por esta razón, es un aspecto obligatorio de la fe. Enfatizando la importancia de esta creencia, Ibn Omar, el famoso compañero del Profeta Muhammad, juró una vez diciendo, sobre aquellos que rechazaban esta creencia: "Si alguno de ellos gastara una cantidad de oro igual [al tamaño] del Monte Uhad por la causa de Allah, nunca le sería aceptado por Allah, a menos que crea en el decreto divino".

Ubada Bin Samit, un compañero del Profeta, estaba en su lecho de muerte cuando su hijo lo visitó y le preguntó:

"¡Oh padre, dame un consejo de modo que pueda aferrarme a él!".

Ubada dijo:

"Siéntate. Oh hijo mío, nunca saborearás la fe y no alcanzarás la realidad del conocimiento de Allah hasta que creas en el decreto divino, en lo bueno y lo malo de este".

Entonces dijo:

"Oh padre mío, ¿cómo sé lo que es bueno y lo que es malo del decreto divino?".

Respondió:

"Debes saber que, de aquello que te afligió, nunca habrías podido escapar; y aquello que no te alcanzó, nunca habría podido afligirte. Oh hijo mío, escuché decir al Profeta de Allah que la primera cosa que Allah creó fue el Cálamo y le dijo: ‘Escribe’. Entonces, escribió todo lo que ocurrirá hasta el Día del Juicio. Oh hijo mío, si mueres sin creer en esto, entrarás en el Fuego".

Ad-Dailami dijo:

“Fui donde Ubai Bin Ka’b y le dije que tenía ciertas dudas en cuanto al decreto divino; entonces, le pedí que dijera algo que quizá Allah hiciese que se alejasen de mi corazón. Dijo: ‘Si Allah quisiera castigar a los habitantes de los cielos y de la Tierra, los castigaría y no sería injusto con ellos; y si les mostrara misericordia, esta sería mejor para ellos que sus acciones. Y si gastases una cantidad de oro igual al monte Uhad, no sería aceptado por Allah hasta que tuvieses fe en el decreto divino. Y debes saber que, de aquello que te afligió, nunca habrías podido escapar; y aquello que no te alcanzó, nunca habría podido afligirte".

Luego fue donde Abdullah Ibn Mas’ud, quien le dijo lo mismo. Después fue donde Hudaifah Bin Al Yaman[1], y le dijo lo mismo. Fue donde Zaid Bin Zabit, quien también le dijo lo mismo[2].

¿Qué es esta fe en el decreto divino (Qader) que estos grandiosos compañeros consideraban como una salvación del Fuego? ¿En qué exactamente tiene uno que creer?

(1) El conocimiento previo de Allah lo abarca todo y es completo.

(2) Allah ha registrado todo en la Tabla Preservada.

(3) La voluntad de Allah siempre se lleva a cabo, y Su Capacidad es perfecta.

(4) Allah creó todo.

(1) El conocimiento previo de Allah lo abarca todo y es completo
El primer componente necesario es creer en el conocimiento previo e infalible de Allah. Allah sabe lo que harán las criaturas, abarcando todo en Su conocimiento. Él conoce todo cuanto existe, en su integridad y su totalidad, en virtud de su antiguo y eterno conocimiento previo y absoluto. Es lo mismo para Él si está relacionado con Sus propias acciones o con los actos de Sus siervos. Conoce de ellos su estado, obediencia y desobediencia, sustento, tiempo de vida, éxitos y fracasos, y todos sus movimientos. Antes de que Él los creara, e incluso antes de que creara los cielos y la Tierra, Allah sabía exactamente quién entraría en el Paraíso y quien permanecería en el Infierno.

“No hay nada en la Tierra ni en el cielo que pueda esconderse de Allah” (Corán 3:5).

“¿Acaso no sabes que Allah conoce cuanto hay en el cielo y en la Tierra?” (Corán 22:70).

Quien rechaza esto niega la perfección de Allah, porque el opuesto al conocimiento es la ignorancia o el olvido. Significaría creer que Allah se habría equivocado en Su conocimiento de los eventos futuros y que no es Omnisciente; ambas son deficiencias de las que Allah está exento. Cuando el Faraón le preguntó a Moisés:

“Entonces, preguntó [el Faraón]: ‘¿Cuál fue el destino de las generaciones anteriores?’.

Dijo Moisés: ‘Solo mi Señor lo sabe, y Él lo tiene registrado todo en un Libro. Mi Señor no se equivoca nunca ni se olvida de nada’” (Corán 20:51-52).

Allah no está inadvertido del futuro ni olvida nada del pasado.

(2) Allah ha registrado todo en la Tabla Preservada
El segundo componente necesario es que Allah ha registrado todo lo que ocurrirá hasta el Día del Juicio en Al Lawh Al Mahfuz (la Tabla Preservada). La duración de la vida de todos los seres humanos está escrita y la cantidad de su sustento está repartida. La selección y la condenación eternas fueron escritas para toda la humanidad antes de que fuera creada. Por voluntad de ellos mismos salieron y por voluntad de ellos mismos cayeron; y debido a que su caída fue conocida de antemano, esta fue registrada.

Todo lo creado o lo que acontece en el universo es acorde a lo que allí está escrito. Allah ha dicho:

“¿Acaso no sabes que Allah conoce cuanto hay en el cielo y en la Tierra? Todo está registrado en un Libro, eso es fácil para Allah” (Corán 22:70).

A veces los pecadores intentan justificar el pecado diciendo “cometí este pecado pues así estaba escrito”. Esto es un error, pues implica creer que por el solo hecho de que esto haya sido escrito desaparece su libre albedrío y, por lo tanto, no tenía otra opción en sus acciones. La respuesta para tal pensamiento es: "No es así. Lo que estaba escrito es la decisión que usted tomó", lo que significa que usted tenía libertad de escoger. Lo que estaba escrito era simplemente la elección que tomaría, la cual Allah conocía de antemano por Su conocimiento absoluto, y esto no implica la anulación del libre albedrío.


Pie de página:
[1] Estos son todos compañeros del Profeta (que la misericordia y bendiciones de Allah sean con él ).

[2] Imam Ahmad en su Musnad, y Abu Dawud.

 

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Level 1 Leccion 18 Creer en los ángeles

Creer en los ángeles


Descripción: Una lección sobre la perspectiva islámica con respecto a la creencia en los ángeles, su existencia, atributos, tareas, número, nombres y habilidades.

PorImam Kamil Mufti

 

Objetivos

· Aprender lo que la creencia islámica en los ángeles implica.

· Familiarizarse con la verdadera realidad de los ángeles tal como se describe en el Islam.

· Aprender sobre la cantidad, nombres, habilidades y tareas de los ángeles.

· Apreciar que la creencia en los ángeles no significa que Allah tenga alguna necesidad de Su creación.

Términos árabes

· Imán: Fe, creencia o convicción.

· Kabah: La estructura en forma de cubo ubicada en la ciudad de La Meca. Sirve como un punto focal hacia el cual se orientan los musulmanes durante la oración.

Creer en los ángeles es uno de los seis pilares de la creencia o Imán en el Islam. Lo que significa:

(i) Creer en la realidad de los ángeles,

(ii) los nombres asignados a los ángeles,

(iii) las tareas y habilidades de los ángeles en los cielos y en la Tierra.

Realidad de los ángeles
Los ángeles no son "fuerzas bondadosas de la naturaleza", hologramas de imágenes, ni ilusiones; tampoco son bebés querubines regordetes con una aureola sobre sus cabezas, como suele representarse en las ilustraciones cristianas. Ellos son reales, creados, pero generalmente están ocultos a nuestros sentidos. No tienen cualidades divinas y no son socios de Dios que manejan diferentes distritos del universo. Además, no son seres a los que haya que adorar o rezar, ya que no interceden por nosotros a petición nuestra ni entregan nuestras oraciones a Dios. Todos se someten a Dios y cumplen sus mandamientos. No hay ángeles caídos, no están divididos en ángeles "buenos" y ángeles "malos". Los seres humanos no se convierten en ángeles después de morir.

Los ángeles fueron creados a partir de luz antes que los seres humanos. Los ángeles son bellas criaturas con alas, tal y como son descritos en el Corán.

Los ángeles forman distintas jerarquías y órdenes en el sentido de que son de diferentes tamaños, estatus y méritos. Los mejores son los que estuvieron presentes en la batalla de Bader, quienes lucharon junto al Profeta contra los paganos de La Meca.

Son de gran tamaño, el más grande de ellos es Gabriel. De hecho, nuestro Profeta lo vio en su forma original: tenía seiscientas alas y cubría el horizonte; joyas, perlas y rubíes caían de sus alas, de una manera sobre la que solo Allah conoce. También, los asistentes del Trono de Dios están entre los ángeles de mayor importancia. Aman a los creyentes y buscan que Allah les perdone sus pecados. Ellos cargan el Trono de Allah, el Profeta dijo sobre uno de ellos:

“Se me ha dado permiso para hablar sobre uno de los ángeles de Allah que cargan el Trono. La distancia entre los lóbulos de sus orejas y sus hombros es equivalente a una distancia de setecientos años” (Abu Dawud).

No comen ni beben. Cuando Abraham colocó un ternero [asado] frente a los ángeles que lo visitaron para darle las buenas nuevas de un hijo, rechazaron comer:

“Y rápidamente se fue a preparar con su familia el mejor de sus terneros, y se los ofreció [asado]. Pero [al ver que no comían] les dijo: ‘¿Acaso no van a comer?’, y sintió temor de ellos. Pero le dijeron: ‘No temas’, y le albriciaron que tendría un hijo dotado de sabiduría” (Corán 51:26-28).

Los ángeles no se aburren ni se cansan de recordar ni de adorar a Allah:

“Lo glorifican noche y día, sin cesar” (Corán 21:20).

El número de ángeles
¿Cuántos ángeles hay? Solo Allah lo sabe. Al Bait Al Ma’mur es una casa sagrada en los cielos sobre la Kabah ―el recinto sagrado de color negro en forma de cubo en La Meca―. Cada día setenta mil ángeles la visitan y se van, sin retornar nunca más, y otro grupo llega tras ellos[1].

El Mensajero de Allah dijo:

“El Infierno se hará manifiesto ese día por medio de setenta mil cuerdas, cada una de las cuales será tirada por setenta mil ángeles” (Sahih Muslim).

Los nombres de los ángeles
Se nos manda creer en los nombres de los ángeles que han sido mencionados en el Corán y en la Sunnah. Estos incluyen:

Gabriel (Yibril en árabe), Miguel (Mikail), Israfil, Malik (el guardián de las puertas del Infierno), Munkar y Nakir, Harut y Maarut entre otros.

Los nombres Rafael y Azrael no están basados en textos islámicos. De los anteriores, solo Gabriel y Miguel están mencionados en la Biblia.

Habilidades angelicales
Los ángeles tienen grandes poderes que Allah les ha dado.

Tienen la habilidad de adoptar formas diferentes a la suya. En el momento de la concepción de Jesús, Allah envió al ángel Gabriel donde María en la forma de un hombre, como dice Allah en el Corán:

“… Entonces le envié a Mi ángel, quien se le presentó con forma humana” (Corán 19:17).

Los ángeles también se presentaron ante Abraham en forma humana, y él no sabía que eran ángeles hasta que ellos se lo dijeron. De manera similar, los ángeles visitaron a Lot para librarlo del peligro y se presentaron en forma de jóvenes con rostros hermosos. Gabriel solía visitar al Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con él) en distintas formas. A veces aparecía en la forma de uno de sus bellos discípulos, y otras veces en la forma de un beduino.

Los ángeles tienen la habilidad de adoptar formas humanas en ciertas circunstancias que involucran a personas comunes, tales como los que se presentaron ante el hombre que mató a cien personas, y aquellos que fueron donde el ciego, el calvo y el leproso.

La mayor velocidad conocida por el hombre es la velocidad de la luz, pero los ángeles son capaces de viajar mucho más rápido. Apenas había alguien finalizado de hacer una pregunta al Profeta, cuando Gabriel ya traía la respuesta de parte de Allah.

Gabriel es el Mensajero de Dios para la humanidad, él transmitió la revelación de Allah a Sus mensajeros. Allah dice:

"Dile [¡oh Muhammad!] a quien sea enemigo del ángel Gabriel, que él es quien descendió la revelación a tu corazón con la anuencia de Dios, confirmando los mensajes anteriores, como guía y buena nueva para los creyentes" (Corán 2:97).

Tareas de los ángeles
Algunos ángeles están a cargo de ejecutar la ley de Dios en el mundo físico. Miguel es responsable de la lluvia, dirigiéndola a donde Allah quiera, él tiene ayudantes que hacen lo que les diga, por orden de su Señor; ellos dirigen los vientos y las nubes como Allah quiera. Otro es responsable de soplar la Trompeta, Israfil, que será soplada al comienzo del Día del Juicio. Otros son responsables de sacar las almas de los cuerpos en el momento de la muerte: estos son el ángel de la muerte y sus ayudantes. Allah dice:

“Diles: ‘Tomará sus almas el ángel de la muerte, que fue encargado para ello, y luego comparecerán ante su Señor’” (Corán 32:11).

Luego están los ángeles guardianes personales, responsables de proteger al creyente a lo largo de su vida, cuando se queda en casa o cuando viaja, cuando está dormido o cuando está despierto. Estos son los ángeles sobre los cuales Allah dice:

“El [ser humano] tiene [ángeles] guardianes por delante y por detrás, que lo protegen por orden de Dios” (Corán 13:11).

Otros son responsables de registrar los actos de los seres humanos, los buenos y los malos. Estos son los “honorables escribas” (kiramán katibín).

Munkar y Nakir son responsables de interrogar a la gente en la tumba.

Entre ellos hay quienes cuidan del Paraíso y los diecinueve "guardias" del Infierno, cuyo líder es Malik.

También hay ángeles responsables de insuflar el alma en el feto y anotar sus provisiones, tiempo de vida, acciones y si será desdichado o feliz.

Algunos ángeles son errantes, viajan alrededor del mundo en busca de reuniones donde se recuerde a Dios. También hay ángeles que constituyen el ejército celestial de Dios, parados en filas, que nunca se cansan ni se sientan, y otros que se inclinan o se postran y nunca levantan sus cabezas, siempre en adoración a Allah.

Como hemos aprendido de todo lo mencionado, los ángeles son una creación grandiosa de Dios, que varían en cuanto a su número, roles y habilidades. Dios no tiene necesidad de estas criaturas, pero tener conocimiento y creer en ellas es un incremento del temor y admiración que uno siente hacia Dios, en el sentido de que es capaz de crear lo que Él desee, ya que la magnificencia de Su creación es una prueba de la magnificencia del Creador.


Notas de pie:
[1] Sahih Al Bujari.

 

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